En la Selva

Imberbes monos trepan.

Las montañas imponen al ente

Su entidad de desdichada soledad.

Y los gritos rompen el silencio.

Monos imberbes trepan mi muralla.

Y cuando aun los bosques son espesos,

Estos monos talan y derriban

Y junto a los pulmones ya cansados

Mi esperanza aquí declina.

Monos en la tormenta

La esencia de sus almas flota a rededor

A priori mi presencia y mi conciencia.

Espantos llenan este mundo.

Monos con garrotes, guantes y navajas.

Monos terroristas.

Rojos, verdes y amarillos.

Monos imberbes

Típicos y utópicos

Monos imberbes héteros y monomónicos

Monos monogámicos insanos y pérfidos.

Depravados, santos y arrogantes.

La humanidad nos abandona.

La moneidad del chimpancé nos enloquece.

Locos monos imberbes

Estúpidos sicóticos

Antojadizos y enamorados.

Me rodean.

Ya pasaron mi muralla

Entraron en mi casa

Modificaron a mi conciencia

La violentan.

La empujan a defenderse

Tengo manos, tengo pies

Puños y patadas

Tengo corazón y familia.

Estos monos destructores no se contentan con nada!!!

Los monos extraterrestres abducen a mis amigos y a mis conocidos

Y los devuelven habiéndoles cambiado sus cerebros.

Nueces!!! Pequeñas e irrompibles.

Herméticas.

Estos monos imberbes de la sociedad no proponen, imponen

No construyen, solo rompen.

Estos monos imberbes de mi comunidad no me piden, me exigen.

Y quieren les apoye en su dogma.

Monos imberbes bajo la tormenta en alta mar.

A caballo a campo traviesa.

En tractor, tanque y en avión.

Intentan inundar mi caza y mi casa.

Me tapan los ojos y atan de manos.

Pero saben que les sirvo vivo, no muerto.

Estos monos me creen tonto

Y en ello pretenden timarme

Pero no saben que al igual que yo, quedan algunos otros que no tranzamos.

Y no somos pocos.

Pensamos distinto a ellos y en nuestro quehacer nos llaman radicales.

Aquí en la selva

La serpiente muerde su cola.

Todo se repite

Palas apunta con su espada

la vista cegada del pintor del nuevo evo

monos imberbes corren, trepan y se esconden

tiemblan temerosos.

Batas blancas caen desde el cielo

Mas imberbes que los primeros

Estos saben escribir y leer, hablan.

Suman e inventan.

La Palas inmutable, irreducible

Se impone y revela ante los monos

Palas guía mis actos, los justifica

Y los eleva a la calidad de ideales.

Para estos monos hay aquí un déjà vu

No entienden, no entienden nada.

Somos muchos, somos demasiados

Y somos radicales.

La espada en manos de la Palas Atenea

Corta el velo, desenmascara y

Descubre lo real

Se muestra todo tal cual es.

Todo en si mismo.

Estos monos nada entienden.

A penas si saben balbucear.

Rodrigo Painemán Ojeda


Imberbes monos sátiros de su propia existencia

Guiados por imberbes monos de maquiavélico espectar.

Poseen en su vida solo un fin a realizar

Y este es contentarse con bananas. Lo demás no importa.

No es nada real para ellos. No existe.

Comentarios